domingo, 20 de diciembre de 2015

¿Progresismo o Populismo?


            Entre los años 1999 y hasta la  actualidad (diciembre de 2015) se han desarrollado en América del Sur, más precisamente en Venezuela con Hugo Chávez, en Ecuador con Rafael Correa, en Brasil con Lula Da Silva y Dilema Rousseff, en Bolivia con Evo Morales y en nuestra República Argentina con los Kirchner, una oleada de gobiernos populistas (o con algunos rasgos de los populismos del Siglo XX) como respuesta al neoliberalismo que azotaba nuestros pueblos y que dejaba millones de personas en situación de pobreza, e indigencia.
            Existe una disparidad de opiniones entre si estos gobiernos son progresistas o populistas. En este post se pretende definir brevemente ambos conceptos y sus implicancias para luego analizar que concepto se adecúa mejor a estos gobiernos.
            En América Latina, se ha pasado de gobiernos que se desentendían de las situaciones económicas, y sociales del país, con el fin de reducir el gasto público y que la economía la regulara el mercado. Es decir de gobiernos neoliberales.
            El progresismo es, según el diccionario de Oxford una ideología y doctrina que defiende y busca el desarrollo y el progreso de la sociedad en todos los ámbitos y especialmente en el político-social.
Según Nils Castro se asocia a cuatro aspiraciones: una participación más autodeterminada y eficiente en el mercado global; el reparto más justo de un mayor porcentaje de la riqueza social generada por esa participación; solidaridad política latinoamericana y mayor acotamiento de la influencia de los Estados Unidos en la región. Sin embargo, para la mayoría de los electores lo que vale es la mejoría de sus expectativas personales y familiares, y de sus posibilidades de organizarse para participar en la modelación del futuro previsible
Ahora unos cuestionamientos, ¿Somos realmente eficientes en el mercado o tenemos graves problemas para “progresar” económica y socialmente? ¿Es realmente en estos gobiernos el reparto de las riquezas más justo o aún continúa estirándose la brecha entre pobres y ricos? Con respecto al segundo punto es inobjetable, estos países han decidido alejarse de Estados Unidos y aliarse a Rusia, China e Irán, ¿Son estos cambios verdaderamente radicales o sólo hay un cambio de vasallaje pero esta vez hacia otros países?
Estos cuestionamientos ponen en tela de juicio el “progresismo”, mejor dicho, no queda claro si los gobiernos sudamericanos son progresistas o engañan a su población con ese término para elevarles la autoestima (o engañarlos).
Según Gloria Álvarez  “Las características principales (de un populismo) son un discurso que divide a la sociedad en dos: pueblo y anti pueblo, donde el anti pueblo toma diferentes formas como enemigos de la sociedad, pero por lo general ahí se inserta el empresario, el estudiante que no está a favor de lo que el gobierno propone, la parte de la sociedad que se ha pronunciado en contra de ciertas medidas económicas y sociales que va tomando el populista. Luego, con ese odio, con esa división de la sociedad que manejan desde la campaña, al llegar al poder utilizan ese mensaje para empezar a cambiar cosas dentro del sistema. Vemos congresos cada vez más débiles, los diputados se vuelven compinches del Ejecutivo. Luego también sucede que el organismo judicial empieza a tener menos relevancia, los fiscales dejan de hacer su trabajo. Hay leyes de medios donde se controla la libertad de expresión, en los populismos más instalados los medios de comunicación son del gobierno, que los controla, entonces los medios te informan lo que los gobernantes quieren. También se producen reformas constitucionales para postergarse en el ejecutivo, para hacer nuevos organismos que desde el PE controlen a la Justicia y ves restricciones económicas, estatizaciones, nacionalizaciones, se vuelve más difícil hacer negocios, empieza la inflación, la escasez debido a los precios topes.” (Gloria Álvarez, 2015)
¿No han sido tratados de gorilas por criticar alguna cuestión del gobierno? ¿Si tenés un comercio o negocio, no te ha costado conseguir productos? ¿Esa escasez de productos no aumenta la inflación? ¿En todo país populista no existe una modificación y apropiación de ley de medios? (En el caso de Venezuela es explícito, en otros es implícitos)
El populismo es también manipular esas necesidades de las personas, a cambio del voto, de la lealtad, es también jugar con el sentimiento patriótico de los latinoamericanos para mantenerse en el poder.
¿El populismo es democrático? Si bien llegan a través del voto popular, de elecciones, al gobierno, este no es el único requisito para que un gobierno sea democrático.
Para que sea verdaderamente democrático se debe respetar la libertad de expresión, en Argentina por ejemplo, en canal 7, del Estado, despidieron al periodista Juan Miceli por declaraciones en contra de La Campora, en una nota a Larroque por las inundaciones de La Plata en 2013. ¿No existe acaso una persecución mediática hacia los periodistas (y no periodistas) que sus opiniones no concordaban con el “modelo nacional y popular”? y como este caso podemos mencionar varios.
Las instituciones son parte fundamental de la democracia, porque funciona a través de la transparencia de éstas. ¿Si se manipulan esas instituciones, podemos hablar de democracia? ¿Si engañan a las personas con las estadísticas, o se las ocultan, podemos hablar de democracia? ¿Si se ponen a jueces como Oyarbide podemos hablar de democracia?





 Bibliografía:



- ALVAREZ, Gloria. IMPREGNADOS POR EL POPULISMO. Disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1815896-impregnados-por-el-populismo
-   Progresismo. Disponible en: http://www.oxforddictionaries.com/
- NILS CASTRO. POR QUE SON GOBIERNOS PROGRESISTAS. Disponible en http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-200398-2012-08-06.html



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