Entre los años 1999 y hasta la actualidad (diciembre de 2015) se han
desarrollado en América del Sur, más precisamente en Venezuela con Hugo Chávez,
en Ecuador con Rafael Correa, en Brasil con Lula Da Silva y Dilema Rousseff, en
Bolivia con Evo Morales y en nuestra República Argentina con los Kirchner, una
oleada de gobiernos populistas (o con algunos rasgos de los populismos del
Siglo XX) como respuesta al neoliberalismo que azotaba nuestros pueblos y que
dejaba millones de personas en situación de pobreza, e indigencia.
Existe una disparidad de opiniones entre si estos
gobiernos son progresistas o populistas. En este post se pretende definir
brevemente ambos conceptos y sus implicancias para luego analizar que concepto
se adecúa mejor a estos gobiernos.
En
América Latina, se ha pasado de gobiernos que se desentendían de las
situaciones económicas, y sociales del país, con el fin de reducir el gasto
público y que la economía la regulara el mercado. Es decir de gobiernos
neoliberales.
El progresismo es, según el diccionario de Oxford una
ideología y doctrina que defiende y busca el desarrollo y el progreso de la
sociedad en todos los ámbitos y especialmente en el político-social.
Según
Nils Castro se asocia a cuatro aspiraciones: una
participación más autodeterminada y eficiente en el mercado global; el reparto
más justo de un mayor porcentaje de la riqueza social generada por esa
participación; solidaridad política latinoamericana y mayor acotamiento de la
influencia de los Estados Unidos en la región. Sin embargo, para la mayoría de
los electores lo que vale es la mejoría de sus expectativas personales y
familiares, y de sus posibilidades de organizarse para participar en la
modelación del futuro previsible
Ahora unos cuestionamientos, ¿Somos realmente eficientes en el mercado
o tenemos graves problemas para “progresar” económica y socialmente? ¿Es
realmente en estos gobiernos el reparto de las riquezas más justo o aún
continúa estirándose la brecha entre pobres y ricos? Con respecto al segundo
punto es inobjetable, estos países han decidido alejarse de Estados Unidos y
aliarse a Rusia, China e Irán, ¿Son estos cambios verdaderamente radicales o
sólo hay un cambio de vasallaje pero esta vez hacia otros países?
Estos cuestionamientos ponen en tela de juicio el “progresismo”,
mejor dicho, no queda claro si los gobiernos sudamericanos son progresistas o
engañan a su población con ese término para elevarles la autoestima (o
engañarlos).
Según Gloria Álvarez “Las características
principales (de un populismo) son un discurso que divide a la sociedad en dos:
pueblo y anti pueblo, donde el anti pueblo toma diferentes formas como enemigos
de la sociedad, pero por lo general ahí se inserta el empresario, el estudiante
que no está a favor de lo que el gobierno propone, la parte de la sociedad que
se ha pronunciado en contra de ciertas medidas económicas y sociales que va
tomando el populista. Luego, con ese odio, con esa división de la sociedad que
manejan desde la campaña, al llegar al poder utilizan ese mensaje para empezar
a cambiar cosas dentro del sistema. Vemos congresos cada vez más débiles, los
diputados se vuelven compinches del Ejecutivo. Luego también sucede que el
organismo judicial empieza a tener menos relevancia, los fiscales dejan de
hacer su trabajo. Hay leyes de medios donde se controla la libertad de
expresión, en los populismos más instalados los medios de comunicación son del
gobierno, que los controla, entonces los medios te informan lo que los gobernantes
quieren. También se producen reformas constitucionales para postergarse en el
ejecutivo, para hacer nuevos organismos que desde el PE controlen a la Justicia
y ves restricciones económicas, estatizaciones, nacionalizaciones, se vuelve
más difícil hacer negocios, empieza la inflación, la escasez debido a los
precios topes.” (Gloria Álvarez, 2015)
¿No han sido tratados de gorilas por criticar alguna cuestión
del gobierno? ¿Si tenés un comercio o negocio, no te ha costado conseguir
productos? ¿Esa escasez de productos no aumenta la inflación? ¿En todo país
populista no existe una modificación y apropiación de ley de medios? (En el
caso de Venezuela es explícito, en otros es implícitos)
El populismo es también manipular esas necesidades de las
personas, a cambio del voto, de la lealtad, es también jugar con el sentimiento
patriótico de los latinoamericanos para mantenerse en el poder.
¿El populismo es democrático? Si bien llegan a través del voto
popular, de elecciones, al gobierno, este no es el único requisito para que un
gobierno sea democrático.
Para que sea verdaderamente democrático se debe respetar la
libertad de expresión, en Argentina por ejemplo, en canal 7, del Estado,
despidieron al periodista Juan Miceli por declaraciones en contra de La
Campora, en una nota a Larroque por las inundaciones de La Plata en 2013. ¿No
existe acaso una persecución mediática hacia los periodistas (y no periodistas)
que sus opiniones no concordaban con el “modelo nacional y popular”? y como
este caso podemos mencionar varios.
Las instituciones son parte fundamental de la democracia, porque
funciona a través de la transparencia de éstas. ¿Si se manipulan esas
instituciones, podemos hablar de democracia? ¿Si engañan a las personas con las
estadísticas, o se las ocultan, podemos hablar de democracia? ¿Si se ponen a
jueces como Oyarbide podemos hablar de democracia?
Bibliografía:
- ALVAREZ, Gloria. IMPREGNADOS POR EL POPULISMO. Disponible
en: http://www.lanacion.com.ar/1815896-impregnados-por-el-populismo
- Progresismo. Disponible en: http://www.oxforddictionaries.com/
- NILS CASTRO. POR QUE SON GOBIERNOS PROGRESISTAS. Disponible
en http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-200398-2012-08-06.html